Las imágenes obtenidas durante la crecida ordinaria del Ebro durante los días 13 a 21 de febrero muestran con claridad cómo las actuaciones de recuperación del espacio fluvial permiten que el río disponga de zonas naturales de inundación, reduciendo la velocidad del flujo y minimizando los procesos erosivos que históricamente generaban daños en márgenes e infraestructuras.
En el tramo Osera de Ebro – Fuentes de Ebro (Zaragoza), el Proyecto LIFE Ebro Resilience P1 ha evitado los estrechamientos del cauce en el meandro de Aguilar y la Mejana del Conde. En estos dos espacios se ha recuperado 23 hectáreas de espacio fluvial mediante el retranqueo de motas y la creación de un nuevo humedal, favoreciendo que el río ocupe de forma segura su llanura de inundación durante los episodios de crecida.
A esta intervención se suman otras actuaciones en la Zona 1, como la restauración ambiental del meandro de La Roza (Alfaro, La Rioja), también una intervención del Proyecto LIFE Ebro Resilience P1 y la recuperación del espacio fluvial en La Nava (Alfaro) y la fase 1 de la restauración del Ebro en El Ortigoso (Milagro, Navarra), ejecutadas por la Confederación Hidrográfica del Ebro, socia del proyecto, a través de la Estrategia Ebro Resilience. Todas ellas devuelven funcionalidad al cauce y permiten que el río disponga de zonas de expansión natural durante las avenidas.
De forma complementaria, en el tramo bajo del río Gállego, en el entorno de Peñaflor (Zaragoza), la Confederación Hidrográfica del Ebro ha recuperado varios brazos fluviales con financiación de fondos NextGeneration. Aunque se trata de una actuación independiente, responde a la misma filosofía de adaptación al riesgo de inundación que impulsa Ebro Resilience y sigue la línea de trabajos previos como la recuperación de brazos de río en el Soto de Alfaro, una intervención de referencia dentro de la estrategia.
Estas actuaciones, desarrolladas con participación activa de los sectores implicados y de las administraciones locales, muestran cómo la recuperación del espacio fluvial y la restauración de la dinámica natural del río constituyen herramientas eficaces para reducir riesgos y aumentar la resiliencia del territorio.
Caudales del episodio fotografiado
Durante la crecida ordinaria registrada en febrero, el tramo medio del Ebro alcanzó en la Zona 1 (Alfaro–Castejón) un caudal máximo en torno a 1.700 m³/s el 15 de febrero, manteniéndose posteriormente por encima de los 1.300 m³/s hasta el 19 de febrero debido a la llegada continuada de una segunda onda de crecida. En la Zona 2 (Osera de Ebro–Fuentes de Ebro), la avenida alcanzó valores próximos a 1.500 m³/s, con caudales sostenidos superiores a 1.300 m³/s durante tres días, generando una meseta prolongada característica de estos episodios en el tramo medio. En paralelo, en el río Gállego, la punta de la crecida se registró el 13 de febrero, con un caudal cercano a 270 m³/s, contribuyendo a la dinámica general de aportes al Ebro durante este periodo.
Información sobre las intervenciones
Ortigoso, fase 1 (Milagro, Navarra)
Recuperación de espacio fluvial y otras medidas
La Nava (Alfaro, La Rioja)
Recuperación de espacio fluvial y otras medidas
La Roza (Alfaro, La Rioja)
Recuperación de meandro como espacio fluvial, cauce de alivio, recuperación de ojos de puente…
Soto de Alfaro
Recuperación de brazos de río
Meandro de Aguilar y Mejana del Conde (Osera de Ebro – Fuentes de Ebro, Zaragoza)
Adaptación de zona agrícola, fase 1, recuperación de espacio fluvial