Un centenar de alumnos y profesores de Educación Secundaria participaron esta primera mitad de 2026 en los descensos interpretativos por el río Ebro organizados por el Proyecto LIFE Ebro Resilience P1. En esta edición han participado en tres descensos los estudiantes del IES Gonzalo de Berceo, en Alfaro (La Rioja), y del IESO Castejón (Navarra), dos municipios situados en el ámbito de actuación del proyecto.
La iniciativa cumple ya tres años de recorrido y se ha convertido en una actividad programada en el calendario escolar de los centros participantes. A ellos se suma también el IES Benjamín Jarnés, de Fuentes de Ebro (Zaragoza), otra de las zonas de intervención, que ha participado en ediciones anteriores, consolidando una colaboración estable entre el proyecto y la comunidad educativa de las zonas ribereñas.
Lejos de ser una excursión convencional, los descensos convierten el río en un aula al aire libre donde el alumnado aprende a observar, interpretar y comprender el territorio desde una perspectiva práctica. La navegación permite conocer de primera mano el funcionamiento del Ebro, descubrir su biodiversidad, identificar los valores ecológicos de los sotos y entender cómo la recuperación del espacio fluvial contribuye a reducir el riesgo de inundación.
Durante la jornada, el componente lúdico, con contacto directo con la naturaleza, y el disfrute del río, se combina con actividades participativas, juegos y dinámicas para explicar conceptos como la ordenación del territorio, la restauración fluvial, la adaptación y convivencia con las crecidas, algo crucial para la población de las localidades de la ribera del Ebro en su tramo medio.
La experiencia permite al alumnado observar in situ la dinámica del río, reflexionar sobre el riesgo de inundación y comprender que las crecidas forman parte del funcionamiento natural del Ebro.
Fortalecimiento de capacidades
Los descensos interpretativos constituyen una de las acciones más visibles del programa de fortalecimiento de capacidades sociales que desarrolla el Proyecto LIFE Ebro Resilience P1, en este caso, con el sector educativo.
Esta propuesta se complementa con unidades didácticas sobre inundaciones, gestión del riesgo y resiliencia; maletas didácticas con materiales específicos, ya distribuidas en centros educativos de La Rioja, Navarra y Aragón; y acciones de formación para el profesorado, tanto presenciales como en línea, que incorporan contenidos sobre el fenómeno de las inundaciones y las soluciones que impulsa el proyecto.
Con este conjunto de actuaciones, LIFE Ebro Resilience P1 persigue mejorar el conocimiento sobre el territorio, fomentar la autoprotección y contribuir a construir una ciudadanía más preparada para convivir con un río dinámico
Una experiencia abierta
Los descensos interpretativos no se limitan al ámbito escolar. A lo largo del proyecto también participan población local, representantes de sectores implicados, personal técnico de distintas administraciones y estudiantes universitarios.
Entre las experiencias de este año, junto con los descensos populares, destaca la participación de alumnado del Grado en Geografía y Ordenación del Territorio de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), dentro de la asignatura Agua y Planificación. Durante el recorrido pudieron conocer sobre el terreno distintas actuaciones de restauración fluvial, soluciones basadas en la naturaleza y estrategias de adaptación al riesgo de inundación impulsadas en el marco de LIFE Ebro Resilience P1.
Este tipo de encuentros constituyen una oportunidad para conectar la gestión pública, la investigación y la universidad, favoreciendo el intercambio de con quienes serán los futuros profesionales de la restauración fluvial, la planificación territorial y la gestión del riesgo en las próximas décadas.
Proyecto LIFE Ebro Resilience P1
El Proyecto LIFE Ebro Resilience P1, que cuenta con el apoyo financiero del Programa LIFE de la Comisión Europea, es una propuesta innovadora para afrontar el fenómeno de las inundaciones en el tramo medio del Ebro, con un objetivo claro: conseguir que la población y las actividades económicas convivan con un Ebro en buen estado de conservación, reduciendo los daños asociados a unas crecidas que forman parte de la dinámica natural del río.
El proyecto está integrado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), a través de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), junto con las empresas públicas TRAGSA y TRAGSATEC, el Gobierno de La Rioja, el Gobierno de Navarra —a través de Orekan-Gestión Ambiental de Navarra—, el Gobierno de Aragón y el Instituto Aragonés del Agua.

