La Unión Europea ha mostrado su interés por las acciones para la reducción del riesgo de inundación y la adaptación a este fenómeno extremo que está ejecutando el LIFE Ebro Resilience P1en el tramo medio del Ebro, con importantes avances en los trabajos previstos. Así lo ha traslado el representante de la Agencia Europea del Clima, Infraestructuras y Medio Ambiente (CINEA) de la Comisión Europea, Federico de Filippi, que ha asistido a las reuniones de coordinación y seguimiento del equipo técnico y, además, junto a distintos representantes institucionales, ha visitado entre los días 30 de septiembre y 1 de octubre las zonas de intervención del Proyecto.
Junto al monitor de ELMEN EEIG, asesoría que realiza las evaluaciones periódicas de todos los proyectos del Programa LIFE, Borja Domínguez, han comprobado el cumplimiento de los indicadores y de la ejecución de los trabajos. También han querido conocer en profundidad otras experiencias más allá de los trabajos de campo, como el compromiso con la participación pública real y la coordinación entre las Administraciones públicas socias del Proyecto.
Estas dos cuestiones, junto con propuestas técnicas innovadoras, como la adaptación a las crecidas del río de zonas agrícolas aplicando la preinundación de terrenos (las Zonas de Amortiguación de Flujo Lateral en Osera de Ebro y Fuentes de Ebro), han convertido al Proyecto LIFE Ebro Resilience P1 en una referencia para el Programa LIFE y objeto de replicación de estas medidas en otros cauces, tanto en otros ríos de la cuenca del Ebro, como en otras cuencas españolas y europeas.
Entre los principales avances comprobados:
- La conclusión de los trabajos de adecuación morfológica y restauración ambiental en el meandro de La Roza, en Alfaro, con la recuperación de 22 hectáreas de espacio fluvial, ampliando la llanura de inundación y la recuperación de antiguos brazos del río Ebro en el Soto de Alfaro, lo que ha supuesto reconectar 60 hectáreas en este meandro.
- La conclusión este mismo mes de las obras para recuperar espacio fluvial, hasta 23 hectáreas, a través de la retirada y alejamiento del río de las protecciones que estrechaban el cauce en la mejana del Conde y el meandro de Aguilar (Osera de Ebro – Fuentes de Ebro). En paralelo, se están ejecutando los trabajos para crear una sucesión de zonas inundables que reduzca las afecciones por las crecidas en esta zona agrícola, denominadas Zonas de Amortiguación de Flujo Lateral.
Todas las actuaciones se han realizado apostando por la participación, a través de distintos foros, de las partes interesadas y de la población local, generando el mayor consenso sobre las intervenciones y respondiendo con transparencia ante la demanda de información técnica.
El Programa LIFE de la Comisión Europea aporta el 55% de los 13,3 millones de euros del Proyecto y con ello es impulsor de todas las intervenciones del LIFE Ebro Resilience P1 durante el periodo 2021-2027, integrado a su vez en la Estrategia Ebro Resilience, que prevé las intervenciones para la reducción del riesgo de inundación en todo el tramo medio del Ebro.
El LIFE Ebro Resilience P1 tiene como socios al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), a través de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y las empresas públicas TRAGSA Y TRAGSATEC; los gobiernos de La Rioja, Navarra, a través de Orekan- Gestión Ambiental de Navarra y de Aragón y el Instituto Aragonés del Agua.
Alfaro
El martes, 30 de septiembre, De Filippi participó en la reunión de los grupos de trabajo técnico realizada en el Ayuntamiento de Alfaro, con un repaso a las acciones del Proyecto, trámites administrativos y cumplimiento de objetivos.
Por la tarde visitó algunas de las intervenciones de la denominada Zona 1 del Proyecto. En el meandro de La Roza y en el de El Soto de Alfaro, ha comprobado los efectos positivos de las actuaciones realizadas entre la CHE y el Gobierno de La Rioja, con apoyo del Ayuntamiento, en una apuesta por la coordinación administrativa.
Allí estuvo acompañado por el director general de Medio Natural y Paisaje del Gobierno de La Rioja, Ignacio Sáenz de Urturi; la subdirectora adjunta de Protección de las Aguas y Gestión de Riesgos del MITECO, Mónica Aparicio y la alcaldesa, Yolanda Preciado, junto al equipo técnico del LIFE Ebro Resilience P1 con socios de las Comunidades de La Rioja, Navarra y Aragón.
En esta zona se están implantando soluciones basadas en la naturaleza para la adaptación al riesgo de inundación. Las actuaciones de Alfaro, junto a las previstas también por el Proyecto LIFE en el meandro del Señorío, en Castejón (Navarra), y las intervenciones ejecutadas previamente a través de la Estrategia Ebro Resilience en el paraje de Ortigoso (Navarra) y los meandros de La Nava y El Estajao, también en Alfaro, configuran el Tramo de actuaciones combinadas: actuaciones realizadas de forma sucesiva que conjuntamente amplifican sus efectos de mejora en la reducción del riesgo de inundación para todo el tramo.
- En La Roza, la adecuación morfológica la ha ejecutado la Confederación Hidrográfica del Ebro, mientras que la restauración ambiental la ha ejecutado el Gobierno de La Rioja. Beneficios: se han recuperado 22 hectáreas de llanura fluvial que, además, se han integrado como espacio protegido en la Red Natura 2000, con la retirada de 1.343 metros de diques que generaban estrechamientos y la construcción de una defensa más reducida (899 metros) y alejada del cauce, devolviendo ese espacio al río.
Además, se ha mejorado la dinámica fluvial:
- Se ha creado un cauce de alivio que conecta el río al meandro de La Roza
- Se ha mejorado la capacidad de desagüe de los ojos del puente del ferrocarril
- Se han retirado especies de flora invasora
- Se ha generado un nuevo humedal
2. En el Soto de Alfaro, se han reabierto los brazos perdidos del río. Los brazos recuperados, en un espacio de 60 hectáreas, actúan como vías de irrigación del soto: permiten que los caudales del Ebro entren al este meandro con crecidas de 800 m3/s y no con los 1.200 m3/s que eran necesarios antes de la intervención. De esta forma, se aumenta el efecto de laminación de la llanura de inundación en crecidas, al eliminarse el actual estrechamiento de la sección del cauce y, adicionalmente, se reducen los efectos de erosión del lecho del río en el tramo
3. En este tramo, además, se ha llevado a cabo una interesante experiencia de participación con la definición colectiva de los usos en una parcela situada fuera de dominio público hidráulico, que quedó liberada durante el proceso de puesta a disposición de los terrenos para la adecuación morfológica del meandro de La Roza, en Alfaro (La Rioja).
Osera de Ebro – Fuentes de Ebro
El miércoles, 1 de octubre, la visita se ha centrado en el tramo Osera de Ebro – Fuentes de Ebro (Zaragoza), donde están ya concluyendo los trabajos para recuperar espacio fluvial en la mejana del Conde y el meandro de Aguilar. Aquí han estado acompañados del presidente de la CHE, Carlos Arrazola, del director del Instituto Aragonés del Agua, Luis Estaún; el alcalde de Osera de Ebro, Enrique Gómez y la alcaldesa de Fuentes de Ebro, María Pilar Palacín, junto a todo el equipo técnico.
Este mes de octubre concluyen los trabajos de la fase 1 de la adaptación de al riesgo de inundación de zonas agrícolas.
- Se han eliminado protecciones longitudinales que generaban estrechamientos del cauce y se han construido nuevas más alejadas del cauce en la mejana del Conde y el meandro de Aguilar. La actuación ejecutada por la CHE ha recuperado 23 hectáreas como espacio fluvial. Aquí intervendrá el Gobierno de Aragón para la restauración ambiental como soto ribereño.
- Se ha creado un humedal de 1,4 hectáreas y se han eliminado 1,3 hectáreas de vegetación exótica
En paralelo avanza la fase 2, una intervención referente para la Comisión Europea por lo innovador de la propuesta: creación de las Zonas de Amortiguación de Flujo Lateral (ZAFL).
- En ejecución por parte de la CHE, supone una sucesión de 14 áreas de inundación temporal, que se prevé estén concluidas a principios de 2027.
- La superficie beneficiada es de 630 hectáreas de cultivos agrícolas en la margen derecha del Ebro en una zona de intervención de 11,30 kilómetros.
Las ZAFL se preinundan de manera controlada durante las crecidas extraordinarias y crean “colchones de agua”. Allí, el agua pasa sobre agua y al no incidir sobre elementos y superficies rígidas, se reducen daños y erosiones. La idea innovadora es que están preparadas para que el agua desbordada pase de forma continua sobre las áreas preinundadas, fluyendo paralela al río y ayudando al drenaje tras los episodios.
- Permiten una recuperación más rápida tras una inundación.
- Disminuyen los costes al reducir los daños en terrenos e infraestructuras durante las crecidas importantes.
- Ayudan a que el agua de la crecida se vaya más rápido y con menos daños.
La participación de los agricultores de la zona, la Comunidad de Regantes de la Huerta del Ebro, de los Ayuntamientos y de otros sectores implicados, ha sido clave para sacar adelante este planteamiento de adaptación a las inundaciones.
En este tramo el Gobierno de Aragón ha ejecutado la adaptación de un tramo del sistema de riego de la Comunidad de Regantes de la Huerta del Ebro que se ha soterrado y alejado del cauce. Junto con una mayor adaptación a los fenómenos de crecida del río Ebro, al evitar que la acequia suponga un obstáculo a la circulación de las aguas, también se incrementa la eficiencia en el sistema de riego, reduciendo las pérdidas y los trabajos de mantenimiento.

