El Proyecto LIFE Ebro Resilience P1 continúa dando pasos decisivos en el tramo Osera de Ebro – Fuentes de Ebro (Zaragoza), donde se están desarrollando actuaciones clave para reducir el riesgo de inundación, mejorar la resiliencia del territorio y favorecer la dinámica natural del río. Las nuevas imágenes obtenidas en el Meandro de Aguilar (Zona 2) permiten apreciar con claridad la magnitud y el alcance de estas intervenciones
Un meandro que recupera espacio fluvial
La primera de las imágenes muestra todo el Meandro de Aguilar, donde se aprecia la línea de la nueva defensa retranqueada, construida más lejos del cauce. Esta actuación —que forma parte de la Fase 1 del proyecto— ha permitido:
- Retirar 2.035 metros de dique y reconstruir una nueva defensa 1.598 metros más alejada del río.
- Ganar espacio fluvial, ampliando la llanura de inundación y reduciendo los estrechamientos que agravaban las crecidas.
- Facilitar la futura restauración ambiental del soto y la creación de un nuevo humedal de 1,4 hectáreas en el entorno del meandro.
Una defensa más tendida, integrada y resistente
Otra de las fotografías muestra la nueva defensa ya construida, mucho más tendida y con taludes suaves. Este diseño:
- Reduce la erosión y el riesgo de rotura.
- Se integra mejor en el paisaje.
- Permite que el río disponga de más espacio para disipar energía durante las crecidas.
Estas defensas se han levantado reutilizando los materiales del antiguo dique, siguiendo criterios de sostenibilidad.
Una nueva vía de entrada del agua: reconexión con el espacio natural del río
Otra de las imágenes muestra la entrada de agua desde el Ebro hacia uno de los brazos internos del meandro, una conexión recuperada gracias al retranqueo de defensas y a la creación del nuevo humedal. Esta apertura:
- Genera una vía alternativa para el caudal en crecida, reduciendo la presión sobre el cauce principal.
- Mejora la dinámica fluvial, permitiendo que el río vuelva a ocupar parte de su espacio natural.
- Favorece la biodiversidad y la recarga de acuíferos.
Un lóbulo para frenar la erosión: tecnología natural aplicada al Ebro
La última imagen corresponde a un lóbulo, una solución basada en la naturaleza que se ha construido en una zona de erosión del tramo Osera–Fuentes. Los lóbulos son:
- Celdas hidráulicas que aprovechan la propia erosión del río para crear un espacio donde el agua queda confinada durante las crecidas.
- Funcionan como “colchones de agua”, reduciendo la energía de la corriente y evitando nuevas erosiones.
- En muchos casos se convierten en humedales de borde, que además actúan como filtros naturales de nutrientes.
Contexto general de las actuaciones en el tramo Osera–Fuentes
Las intervenciones del Proyecto LIFE Ebro Resilience P1 en este tramo han permitido:
- Recuperar 23 hectáreas de espacio fluvial entre la Mejana del Conde y el Meandro de Aguilar.
- Crear un nuevo humedal en el Meandro de Aguilar, que mejora la biodiversidad y la calidad de las aguas procedentes de los excedentes de agricultura y mitiga las inundaciones.
- Eliminar 1,3 hectáreas de caña común, especie invasora que afectaba a la vegetación de ribera.
- Adaptar infraestructuras de riego y caminos afectados por las obras.
Estas actuaciones se han desarrollado con un amplio proceso de participación pública y el consenso de los ayuntamientos y la Comunidad de Regantes.
Avances actuales: definición de los cierres de las ZAFL
En paralelo a estas obras, el proyecto avanza en la definición de los cierres de las Zonas de Amortiguación de Flujo Lateral (ZAFL), una de las intervenciones más innovadoras del LIFE Ebro Resilience P1.
Las ZAFL son 14 áreas de inundación temporal que se preinundan de forma controlada momentos antes de crecidas extraordinarias, actuando como colchones de agua que:
- Reducen daños y erosiones.
- Permiten una recuperación más rápida tras las inundaciones.
- Facilitan el drenaje del agua excedente.
Actualmente se trabaja en:
- La definición de los 15 cierres que permitirán compartimentar estas zonas.
- El acondicionamiento de caminos y acequias para su funcionamiento.
- El diseño de los 17 rebajes de motas que permitirán la entrada del agua.
Un proyecto integral para convivir con las crecidas
Todas estas actuaciones —retranqueo de defensas, creación de humedales, construcción de lóbulos y desarrollo de las ZAFL— responden a un mismo objetivo: reducir el riesgo de inundación mediante soluciones basadas en la naturaleza, dando más espacio al río y mejorando su comportamiento durante las avenidas.
El tramo Osera–Fuentes se consolida así como un laboratorio de innovación fluvial, referente para otras cuencas españolas y europeas.
Proyecto LIFE Ebro Resilience P1
El Proyecto LIFE Ebro Resilience P1, que cuenta con el apoyo financiero del Programa LIFE de la Comisión Europea, es una propuesta innovadora para afrontar el fenómeno de las inundaciones en el tramo medio del Ebro, con un objetivo claro a futuro: que la población y las actividades económicas convivan con un Ebro en buen estado de conservación sin que las inevitables crecidas produzcan daños importantes.
Sus socios son el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), a través de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y las empresas públicas TRAGSA y TRAGSATEC; los gobiernos de La Rioja, Navarra —a través de Orekan–Gestión Ambiental de Navarra— y Aragón, así como el Instituto Aragonés del Agua.

